¿Enfermedades el en Camino de Santiago? Sí, como lo oyes. Si has tomado la decisión de llevar a cabo esta maravillosa aventura, será mejor que prestes atención a lo que te vamos a contar hoy.

Como todos sabemos, la herramienta indispensable de todo peregrino que planea hacer el Camino de Santiago, son sus pies. Razón por la cual debemos tomar varios aspectos para hacer el recorrido, disminuyendo las dolencias y las enfermedades.

Y es que como dice el refrán, “más vale prevenir que curar”. Te contamos las 7 enfermedades más comunes en el Camino para que puedas prevenirlas y combatirlas de inmediato. ¿Te quedas?

Ampollas y rozaduras

Este factor es el más común entre todas las personas que hacen el Camino de Santiago. Estas molestas ampollas y rozaduras suelen aparecer debido al roce de la mochila, de los calcetines, y los zapatos en la piel. Pero no solo eso, también influye el calor, la humedad, y el sudor de nuestro cuerpo.

Si eres un persona que suele sufrir con frecuencia de ampollas tu lema tiene que ser “más vale prevenir que curar”. Por lo que no olvides llevar en tu mochila el botiquín para evitar que te salgan ampollas y rozaduras por el Camino. ¿Qué debe contener este botiquín anti ampollas? Algunas gasas, una pequeña aguja para poder drenar el líquido de las ampollas, y vaselina.

También es recomendable que no cargues demasiado la mochila y que utilices un calzado suelto y transpirable. El calzado tampoco debe ser ajustado y tus calcetines tienen que ser de algodón o de un tejido que favorezca la transpiración.

ampollas y rozaduras

Evita las ampollas y rozaduras

Sobrecarga muscular

La sobrecarga muscular suele producirse por la repetición prolongada de un movimiento en un determinado músculo. ¿Qué quiere decir esto? Que si llevas la casa a cuestas en tu mochila y si realizas la ruta sin hacer descansos, puede que tu espalda y tus piernas te dejen a medio camino.

La sobrecarga muscular puede provocarte lesiones en las piernas y espalda, como pueden ser la tendinitis, fracturas y la fascitis. ¿Qué tienes que hacer para evitar este tipo de dolencias? Procura equilibrar tu mochila, realizar pequeños descansos durante el recorrido, y descansar la espalda y las piernas, realizando pequeñas sesiones de masaje y estiramientos cuando llegues a tu albergue o lugar de alojamiento. De esta forma cada día te encontrarás como nuevo.

Para evitar sobrecargas musculares y posibles tendinitis es importante que sepas como estirar bien las piernas, tronco y brazos antes y después de cada etapa.

Tendinitis

¿Por qué se produce? Si durante el trayecto realizas un determinado esfuerzo o una sobrecarga, puede que algunos de tus músculos trabajen más que otros y que, debido a esto, tus tendones se debiliten.

Aunque el Camino de Santiago se puede recorrer de una gran variedad de formas como a pie, en bicicleta, a caballo y hasta en silla de ruedas, las posibilidades de sufrir una tendinitis son similares en cada caso. Por ello, el mejor remedio para la tendinitis es tener precaución durante la ruta.

¿Qué pasa si tienes indicios de tendinitis durante el recorrido? Si notas que tus músculos comienzan a resentirse, además de que tendrás que disminuir el ritmo, los antiinflamatorios y los analgésicos serán tus mejores amigos para aliviar el dolor. Pero ante todo, no olvides de estar alerta y de tomar toda precaución posible, ya que lo último que vas a querer en tu viaje es sufrir un desgarro muscular.

Caídas en las subidas o bajadas

Si has decidido realizar a pie la ruta hacia Santiago de Compostela, tienes que llevar especial cuidado con los atajos. ¿Por qué? Porque el nivel del suelo puede variar en todo momento. Al tratarse de caminos rústicos tienes que estar muy alerta de donde pones el pie en cada momento. Y es que la gran mayoría de las caídas en las subidas o bajadas suelen producirse por un despiste del peregrino.

¿Vas a ir en bicicleta? Entonces tienes que ser más precavido que si vas a realizar la ruta a pie. Puesto que el nivel de alerta es mucho mayor cuando vamos en bici, antes de embarcarte hacia la aventura del Camino tendrás que revisar tu bicicleta para que esté en óptimas condiciones para el recorrido. Recuerda estar al tanto del trayecto y de disminuir la velocidad si el tramo se complica.

Mareos por fatiga

Ante todo hay que destacar que esto dependerá del tipo de persona, ya que hay peregrinos que son más propensos a sufrir mareos por el agotamiento del recorrido y otros que suelen estar “más frescos que una rosa”.

Pero, ¿por qué se suelen sufrir este tipo de mareos? Las causas pueden ser muy variadas, ya que dependerá del estado físico de la persona y del ritmo que lleve durante el Camino. La deshidratación, un golpe de calor o una mala alimentación también pueden ser el principal causante de este tipo de mareos provocados por la fatiga del recorrido.

Para evitarte este tipo de imprevistos y para que el Camino no se convierta en una autentica pesadilla para ti y para los tuyos, es aconsejable que lleves una correcta hidratación y alimentación, que evites llevar un ritmo más alto del que puedes asimilar, y que descanses todo lo que puedas.

Golpes de calor y deshidratación

Este tipo de situaciones suelen provocarse especialmente en los meses de calor. Y es que después de cada recorrido puedes sufrir un golpe de calor, bien sea por el estado del clima o por el esfuerzo físico que hayas realizado. Para ello procura llevar una crema de protección solar, agua, ropa fina y unas gafas de sol, así te sentirás más aliviado durante la ruta.

Para evitar deshidratarte durante el trayecto, procura beber un trago de agua cada 2 horas o cuando lo consideres necesario. Ya que si haces caso omiso a la sed puedes pasar un mal rato y hacer de tu aventura un calvario.

En Cuatro Cantones nos tomamos tan enserio la hidratación en el Camino que durante la temporada repartimos a diario agua fresca para todos los peregrinos.

Repartiendo agua gratis en la etapa anterior a Belorado.

Nicolas e Iker repartiendo agua gratis en la etapa anterior a Belorado. Albergue-Restaurante Cuatro Cantones

Picaduras de insectos

El tema de los insectos es quizás uno de los más molestos, ya que los mosquitos o cualquier insecto que se precie pueden provocarte inflamaciones muy incomodas.

Debes tener cuidado si notas una hinchazón grave y acudir a una farmacia o al médico más cercano si compruebas que la picadura se complica.

Pero como todo, es importante que te prevengas de las picaduras llevando contigo una loción anti mosquitos o lociones para la ropa y la mochila. De esta forma los insectos no querrán ni acercarse.

Esperamos que pongas en práctica todos estos consejos para evitar que todas estas enfermedades pongan punto y final a tu bonita aventura hacia Santiago de Compostela.


Existen plantas curativas medicinales que antiguamente los peregrinos usaban para tratar muchas de las dolencias que hemos citado, las más famosas, arnica, romero (el alcohol de romero) y aloe vera.


 

 

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