Ya lo tienes decidido, vas a hacer el Camino de Santiago. Ahora sólo nos queda preparar la mochila y todos los materiales que nos vamos a llevar a esta gran aventura. Pero, ¿podemos llevar una mochila cualquiera? Aquí es cuando empieza uno de los mayores quebraderos de cabeza del futuro peregrino. Ya que cuando creemos que lo tenemos todo claro y decidido, nos encontramos con mochilas de muchos tipos, de distintos colores y marcas, con diferentes capacidades y, nos hacemos un lío si no sabemos por dónde empezar.

Y es que la gran mayoría de los peregrinos primerizos, no suelen darle especial importancia a la elección de sus mochilas y terminan optando por las más económicas, sin tener en cuenta otros detalles de mayor importancia.

Cosas a tener en cuenta a la hora de elegir tu mochila

Elegir una mochila por el precio es una elección incorrecta. ¿Por qué? Nada más ni nada menos porque luego podrás tener problemas con el peso, la carga o con los anclajes. De tal forma que podrás convertir lo que iba a ser un viaje agradable, en una auténtica pesadilla.

Por eso merece la pena gastar lo necesario en una buena mochila. Ten en cuenta que es el caparazón del peregrino, la casa que lleva a cuestas.

¿Qué capacidad debe tener la mochila correcta?

Ante todo, sabemos que el peso de la mochila es importante, pero no te obsesiones con ello, ya que si lo haces optarás por llevarte cosas innecesarias que no pesan en lugar de llevarte lo imprescindible. Todo por no cargar mucho la mochila.

¿Qué tienes que hacer? Hazte con una buena mochila y reparte bien el peso. Y es que no es lo mismo cargar con 5 kilos en una mochila pequeña, que hacerlo en una más grande. Si haces esto, no sólo conseguirás ir cómodo durante el camino, sino que evitarás tener dolores tanto durante como después de realizar el trayecto.

La capacidad de la mochila ideal para la temporada de primavera y verano debería rondar entre los 35 y 45 litros. Para los días más fríos, lo recomendado es que tenga una capacidad de 50 a los 60 litros, ya que el frío y la nieve requieren de un equipamiento más pesado.

Como ya te hemos comentado, cuanto más grande sea la mochila, más pesará en vacío y más la llenaremos. Una vez que hayas hecho tu equipaje, tienes que comprobar que no supera el 10% de tu peso. Por ejemplo, una persona de 70 kilos debe cargar una mochila de entre 7 u 8 kilos aproximadamente.

Dime qué tipo de peregrino eres y te diré la capacidad de mochila que necesitas:

Puesto que sabemos que no hay dos peregrinos iguales, te contamos qué tipo de peregrino necesitará una determinada capacidad de mochila. ¡Presta atención!

  • Mochila de 35 litros: Esta capacidad es ideal para aquellos peregrinos dispuestos a ir con lo mínimo, haciendo realidad lo de caminar ligero de equipaje.
  • Mochila de 40 litros: Para nosotros esta es la capacidad de mochila ideal para la época de buen tiempo. Si eres de los peregrinos que te gusta ir con lo justo y necesario para viajar, sin duda esta es la capacidad que necesitas para tu mochila.
  • Mochila de 45 litros: Con esta capacidad irás más que sobrado en primavera o verano y no tendrás que lamentar dolores durante y después del trayecto.
  • Mochila de 50 litros: Esta capacidad ya se queda demasiado grande para la época de buen tiempo. Ya que sería el tamaño pequeño de mochila para el invierno.
  • Mochila de 55-60 litros: Es la capacidad idónea para los meses más fríos.

¿Qué más características debe tener?

La capacidad no es la única característica que debes tener en cuenta a la hora de comprar tu mochila, ya que hay otras peculiaridades que debes saber. ¡Toma nota!

  • Las costuras de la mochila deben ser fuertes.
  • Las hombreras acolchadas.
  • Debe contar con refuerzo lumbar.
  • Tiene que tener correas ajustables para la cintura y el pecho.
  • Es recomendable que cuente con un sistema que permita su regulación según la altura de cada peregrino.
  • Es fundamental ajustar las correas de forma que el peso descanse sobre la espalda y no tire de los hombros.
  • La funda impermeable es imprescindible para que puedas cubrirla en los días de lluvia.
  • Fíjate en que tenga compartimentos separados, bolsillo superior y bolsillos laterales.

¿Cómo saber si has hecho una buena elección?

Para comprobar si hemos elegido la mochila correcta, todavía nos queda hacer una prueba final. ¿Qué tienes que hacer? Con la mochila vacía, prueba a atártela solo por los amarres de la cintura y dejarla suelta de los hombros. Si observas que se mantiene erguida, no dudes en comprarla de inmediato, pero si por el contrario, compruebas que se cae y no se mantiene rígida, entonces tienes que seguir buscando.

Si todavía sigues algo perdido con la elección de tu mochila, quizás te sirva de orientación los modelos que te sugerimos a continuación:

mochila de 36 litros

mochila de 42 litros para el camino

mochila de 45 litros para el peregrino

mochila de 55 litros para el camino

Es importante que te sientas a gusto con tu mochila, para que te haga mucho más llevadera tu aventura hacia Santiago de Compostela. ¿Ya sabes qué mochila será tu fiel compañera de viaje?

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